Duarte y Yunes: ¿Caerán juntos?

32

Serpientes y escaleras

Cuando Miguel Ángel Yunes salió a decir a los medios, el miércoles pasado, que teme que no lo dejen tomar posesión de la gubernatura de Veracruz el próximo 1 de diciembre, el gobernador electo sabía de lo que hablaba. Horas antes su antecesor y enemigo, Javier Duarte, anunciaba —en la televisión que no en el Congreso de su estado, como era su obligación— que pediría licencia a la gubernatura.

Duarte daba así el primer paso para activar un “acuerdo” que un día antes le garantizaron entre la PGR y la Secretaría de Gobernación: que sí él renunciaba y respondía al proceso penal en su contra, el gobierno federal se encargaría de que pasara exactamente lo mismo con Yunes Linares, que éste fuera procesado también por las denuncias de corrupción en su contra y que, sujeto a proceso federal, no podría tomar posesión como gobernador.

Es decir, que para convencerlo de que finalmente abandonara el gobierno, tras el aumento de la inseguridad y violencia en su estado y luego de las denuncias de corrupción en su contra, el gobierno federal le ofreció a Duarte que no caería solo y que si a él se le sometía a proceso lo mismo ocurriría con Miguel Angel Yunes a partir de los expedientes e investigaciones que la PGR tiene abiertos contra ambos políticos. Para eso estuvo el martes el hoy gobernador con licencia en las oficinas de la procuradora y del secretario de Gobernación. “Aplicación de la ley y justicia pareja”, fue lo que le garantizaron a Javier Duarte, que al día siguiente apareció engallado en el noticiero de Carlos Loret no sólo para anunciar su petición de licencia, sino también para exigir que se investiguen además sus denuncias contra Yunes y retarlo a un debate televisivo que ya no tenía ningún sentido.

El Universal.

Leave a Reply